En el marco del acuerdo entre el Centro Ana Frank Argentina, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires y la embajada de los Países Bajos, realizamos el Programa “Convivencia, Inclusión y Género. Vínculos y Perspectivas para el Futuro”, que impactó en 700 jóvenes privados de libertad de cárceles de la provincia de Buenos Aires. 

La intención es generar empoderamiento ante la violencia de género, incluyendo historias de vida, procesos de detección temprana, situaciones frecuentes, derechos específicos, relación con pobreza, embarazos tempranos y violencia doméstica, femicidio, intimidad, dominación, agresión, abuso, campañas de prevención y sensibilización, entre otros.

El Programa constó del dictado de talleres para la concientización sobre la violencia de género en unidades penales que alojan a jóvenes adultos y adultas. Se trató de encuentros semanales en modalidad virtual, de 90 minutos durante 12 meses en los que se impulsan talleres de reflexión, escritura, literatura y teatro.

“Violencias que Marcan, géneros en la Mira” es el título de uno de los talleres que hará hincapié en los roles de víctima, protector, observador pasivo y agresor especialmente con respecto a la violencia contra la mujer. En los talleres se brindaron recursos para reflexionar y transmitir aprendizajes e ideas, utilizando metodologías innovadoras para generar actitudes positivas en los destinatarios, en cuanto a Derechos Humanos y derechos de la mujer para prevenir la violencia de género.

Como segunda instancia, los jóvenes se formaron como guías de las exposiciones “Leer y escribir con Ana Frank” y “Violencias que marcan, géneros en la mira” que por primera vez visitaron las cárceles bonaerenses. Esta experiencia les permitió recibir la visita de sus familias con una propuesta diferente pudiendo mostrar todo lo que aprendieron y compartiendo reflexiones nuevas con ellos que lo recibieron con mucho orgullo.

Al finalizar el proyecto, los y las internas participantes pudieron exponer sus escenas de teatro y monólogos vía Zoom, donde autoridades oficiales y otros internos pudieron disfrutarlas. Además, las producciones escritas  resultado de los talleres de escritura forman la primera y segunda edición del periódico “La voz de los Jóvenes” que fue entregado a sus familias y sus compañeros de diversos pabellones.