El jueves 6 de noviembre, en el Congreso de Jóvenes para Jóvenes organizado por el Centro Ana Frank, se desarrolló el panel ESI, género y disidencias: las luchas para garantizar el reconocimiento de las identidades indagó sobre los principales desafíos que enfrentan los movimientos de mujeres y diversidades hoy, y el lugar ocupan los y las jóvenes en las luchas por la protección de estos derechos.
Justina De Pierris, de la organización Girl Up, planteó una serie de desafíos que tienen los movimientos feministas en la actualidad, como el desfinanciamiento o la soledad de la militancia. Sin embargo, recuperó: “Es nuestro rol como juventud defender ciertas políticas cuando el Estado no nos está escuchando. Las feministas jóvenes somos arquitectas de nuevas formas de vivir en comunidad, trabajamos por la participación significativa, como oportunidad y acompañamiento.”

Por su parte, Alex Nuñez, de Generación orgullo, recuperó la importancia de las luchas de las compañeras trans de Chile, referentes en las luchas por sus derechos, y recordó las historias de integrantes de la comunidad LGTBQ+. Entre ellas, Anthony Camizán, un estudiante que tenía 23 años cuando desapareció en Piura, Perú, y Tehuel de la Torre, un joven trans argentino que desapareció en 2021. “Hay que tener presentes estas historias para que no se repitan”, dijo.
Natasha Steinberg, directora General de Derechos Humanos de CABA, llamó a no dejarse vencer por el cansancio en cuanto a las luchas sociales. “Tenemos el enorme desafío de rearmarnos para enfrentar esta batalla, desde nuevas narrativas, y los jóvenes allí tienen una función.” También destacó la importancia de trabajar por la inclusión y de buscar diferentes voces y aliados para generar nuevas ideas.
Por último, Oli Rago, de FUSA, mencionó la importancia de la educación para combatir la pérdida de derechos: “Hoy nuevamente hay que discutir el rol de los jóvenes, en un momento en que se prioriza lo económico y se deja por fuera lo social, que queda desatendido. Pero no creo que a las juventudes nos de lo mismo. Tenemos que encontrar una nueva forma de abordar la ESI, podemos sumar lo lúdico, y lograr que los jóvenes no se avergüencen”.

El Congreso de Jóvenes para Jóvenes nació del trabajo sostenido del Centro Ana Frank, orientado al fortalecimiento del protagonismo juvenil, los derechos humanos y la construcción de redes para la convivencia en la diversidad. En su segunda edición, más de 200 jóvenes de 19 países de América Latina se reunieron en una experiencia de convivencia inolvidable, y expusieron proyectos de impacto social en tres sedes de la Ciudad de Buenos Aires: el Centro Ana Frank, el Centro Cultural de la Cooperación y el Centro Creativo El Obrador.
Apoyaron este evento: CAF- Banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, UNICEF, dirección general de Derechos Humanos en la Secretaría de Justicia del Ministerio de Justicia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el Consejo Superior de Educación Católica (CONSUDEC), Organización de Estados Iberoamericanos en Argentina (OEI), AFS y Wikimedia Argentina.


