Foto: Fulvia Jorquera
Para conmemorar el 97° aniversario del nacimiento de Ana Frank y el Día de los y las Adolescentes, el Centro Ana Frank llevó adelante una nueva edición de su tradicional Museo Abierto. La jornada participativa fue el sábado 20 de junio, reunió a familias, jóvenes y visitantes de todas las edades en su sede de Coghlan. Más de 340 personas recorrieron las salas del museo con visitas guiadas coordinadas por jóvenes voluntarios y conocieron la recreación del Anexo Secreto de Ámsterdam, única en América Latina, donde Ana Frank permaneció escondida junto a su familia durante la persecución nazi.
La propuesta incluyó además visitas en LSA, a cargo de Agostina D’ Ángelo, y espacios de reflexión sobre derechos humanos. En este sentido, uno de los momentos destacados fue el emotivo testimonio de Ruth Marshall, sobreviviente del Holocausto e integrante de la fundación Tzedaká, quien compartió su historia de vida y reflexionó sobre la importancia de mantener viva la memoria para prevenir nuevas formas de discriminación y violencia.
Foto: Fulvia Jorquera
Marshall nació en Viena, Austria, en 1931 y reside en Buenos Aires desde su infancia. Tras la anexión de Austria por la Alemania nazi en 1938, logró escapar sola hacia Gran Bretaña. En diciembre de 1939 se reunió con sus padres en Argentina, donde reconstruyó su vida. Desde hace décadas dedica su labor a la transmisión de la memoria de la Shoá, compartiendo su testimonio con estudiantes, docentes y distintos públicos para promover la memoria, los Derechos Humanos y la lucha contra toda forma de discriminación.
Otro momento significativo fue el conversatorio y taller creativo “Conmemorar a Ana Frank: las banderas del presente en función de su legado”, que reunió a representantes del Centro Ana Frank, La Garganta Poderosa y Abuelas de Plaza de Mayo para dialogar sobre los desafíos actuales en materia de inclusión, participación juvenil y construcción de ciudadanía.

Participaron de este encuentro Paula Krause, por el Centro Ana Frank; Maricela Escalante y Nana Davalos, referentes de La Garganta Poderosa de Villa 31 y Villa 21-24, respectivamente; y Claudia Poblete, nieta restituida por Abuelas de Plaza de Mayo y miembro de la comisión directiva.

Foto: Lucía Palavecino
Los visitantes de Museo Abierto colaboraron con una colecta solidaria destinada a La Garganta Poderosa mediante la donación de alimentos no perecederos para comedores populares.
A través de iniciativas como Museo Abierto, el Centro Ana Frank continúa promoviendo el legado de Ana Frank como una herramienta educativa para reflexionar sobre el pasado, fortalecer los valores democráticos y fomentar el protagonismo de las nuevas generaciones en la defensa de los derechos humanos, la diversidad y la convivencia.


